Twitter

Si pulsas en esta célula mi sangre textual circula

5/08/2015

RARA AVIS

Ayer empezó REFUGIADOS, la serie de Bambú coproducida con la BBC de Londres. Decir BBC es decir importante, grande de  narices. El prestigio, lo internacional y todo eso a lo que debería optar cualquier producto cultural que pretenda serlo. Igual es que yo soy muy raro y sueño con ver mis textos traducidos a tropecientos idiomas. Maldita ambición. 

El caso es que la serie se estrenó y las redes sociales echaban humo. Pero humo nivel se nos quema la comida y hay que dejar el piso.

Refugiados molesta y no me extraña. Y qué bien que moleste.

Oscura, sórdida, intrigante, pausada, tensa, metafórica, extravagante, ecléctica y con un punto de trampa argumental. 

Sí, Refugiados molesta porque no es agradable, no es simpática, no tiene chistecillos ocurrentes (digo chistecillos, no humor inteligente como el que sí tiene El Ministerio del Tiempo), sus protas son desconocidos para la gran masa, visten ropas tristes,colores apagados, pasan cosas malas a sus protagonistas...

En definitiva, que Refugiados se ha cargado lo típico. 

Lo típico en España, claro. 

Porque aquí parecemos nuevos cuando en otros países hacen series abrumadoramente más violentas e intensas que Refugiados. 

Ahí tienen Black Mirror, The Leftovers o True Detective si quieren sordidez.

Pero, ¿qué ha hecho que Refugiados haya polarizado tanto a la audiencia en redes sociales?

La respuesta es el miedo. La serie da miedo porque te enfrenta a la imagen aún por descodificar. No hay cucharitas con papilla. No hay ni un ápice de complacencia con el espectador. 

Refugiados no tiene piedad.

Una serie difícil, compleja, en la que el engarce lógico de los hechos no es lineal, en la que quedan auténticos agujeros de guión por rellenar, en la que uno se hace un plan y se le cae en la siguiente frase.

Los que nos dedicamos a contar historias sabemos que es una tarea muy esclava, muy exigente y poco agradable.

 Porque todo debe encajar pero sin que se noten las costuras.

Ya ni os cuento lo que debe ser crear una ficción que mantenga la atención ocho horas.

Pues bien, en España esto ha chocado, ha acabado enervando a los espectadores, les ha cabreado.

¿Qué eso de una serie para pensar? ¡Abajo la reflexión! 

El cine palomitas ha hecho mucho daño.

¿En inglés? ¡Pero si es española!

Amenábar se parte la caja mientras revisa sus copias de Los Otros,

Me aburro, es lenta.

La creación de un clímax adecuado llevó a The Wire (obra maestra ever) a aburrir durante seis episodios.

Los créditos son igual a los de True Blood.

¿Y? Eso debería ser bueno, inspirarse, crear con influencias, apasionarse y homenajear. 

Cualquier cineasta del siglo XX sabe que sin revisión no hay acción. 

Los más grandes se enorgullecen de introducir referencias. En Literatura lo llamamos intertextualidad. 

La han emitido en muchos canales a la vez.

¡Qué dirán estos cuando una película como Los Vengadores llega a cientos y cientos de salas copando las carteleras e impidiendo que otras propuestas respiren!

Nada, no dicen nada.

Y así podría pasarme todo el rato. Porque la estrategia de flame y desprestigio desde perfiles falsos (no bots, pero si programados) fue tan bastarda y evidente que traerá cola. 

Nadie está obligado a que le guste algo. Puede cambiar, aborrecer, escupir y hasta quemar lo que no le guste. Allá él con su conciencia de inquisidor/a.

Pero hay una norma sagrada para mí: El trabajo artístico se debe valorar desde la crítica formada. 

El me gusta, no me gusta es sugestión. 

Odiemos, amemos las series, libros, películas o cuadros que nos pongan delante. 

Pero honestamente, con criterio, con dos narices y no desde el anonimato de la infamia.

David Marzal

Profesor y escritor.

4/07/2015

70%

Retomo este blog con la esperanza de no volver a parar por los mismos motivos que me llevan a escribir esto.

Si os digo que el pasado mes de noviembre de 2014, concretamente el 25 del citado mes, podría haber muerto igual os sorprendo. Pero el objetivo de esto no es sorprenderos, sino concienciaros.

Casi muero porque en octubre del ya citado 2014 enfermé. Nada raro, un simple y corriente resfriado.

Y como hago en el cien por cien de los casos, antes de meterme mediación por mi cuenta me fuí al médico.

"Tiene usted una infección severa de las vías altas", "tómese este antibiótico", "vuelva si no se mejora". Y volví, vaya que si volví.

Volví tres veces porque el resfriado-sin-importancia mutó en bronquitis. 

Y la bronquitis mutó en una neumonía necrotizante que a su vez produjo un neumotórax secundario y obligó a que me interviniesen mediante toracoscopia.

Podría haber perdido el pulmón izquierdo en su totalidad.

Podría haber muerto por una sepsis ya que la infección fue tan bestia que me dejó sin glóbulos rojos y sin proteína.

Podría haber muerto porque el líquido pleural me encharcó un pulmón.

Pero, afortunadamente, no llegó a pasar porque conté con un equipo sanitario y médico alucinante.

Cuento todo esto porque cada vez que oigo que hay que ahorrar en Sanidad Pública me dan espasmos en el costado en el que llegué a llevar tres drenajes tras la intervención con técnica VAT.

Estuve seis horas en el quirófano cuando se esperaba que fuesen tres.

En mis tres visitas al médico de familia, previa cita y cumpliendo escrupulosamente con las normas de la sala de espera y la paciencia, solicité una radiografía.

No se consideró "necesario". Total, si aquello era una infección y no se auscultaban pitos y había bajado la fiebre porque me metieron cuatro chutes de penicilina 10000000. 

La cosa ya cambió cuando en la última visita caí a plomo con una taquicardia extrema que conllevó un presíncope.

Menos mal que me dio por desmayarme en el ambulatorio.

Una pena que no hubiera ambulancia. 

Un drama que tuvieran que trasladarme en coche particular hasta las Urgencias del Hospital Comarcal de La Vila Joiosa.

Y de allí al HGUA (Hospital General Universitari d' Alacant).

Un cuadro ver a nueve enfermeras y un cirujano de urgencias traspasarme el pecho porque me estaba ahogando.

Primer día de los cuarenta y siete que me esperaban.

No sé cuánto cuesta una radiografía. Pero si sé que no haberme hecho la correspondiente llevó a hacerme un TAC, que según el radiólogo equivale a 750.

TAC que determinó que la neumonía había avanzado inmisericorde y me había plagado el pulmón izquierdo.

El lóbulo inferior jamás se salvaría. Lobectomía es una palabra que hasta el 22 de diciembre no me sonaba de nada.

Mi proceso de curación llevó a más de 12 analíticas, diversos cultivos de sangre, una transfusión (dos bolsas como en los mejores capítulos de True Blood), 2 TACS más, unas 26 radiografías más (tengo cita para otra el 5 de mayo), tres 'maletas' de pleurevac, un bloqueo epidural, dos días en la UCI, una intervención que requería alta tecnología y un magnífico equipo de neumólogos y cirujanos torácicos luchando por mejorar mi salud.

No tenía ni colesterol. Ya es mala suerte haber pillado la bacteria más agresiva de los últimos tiempos.

Y sumemos a todo un proceso de rehabilitación que va para largo.

Esa es la tabla de resultados de la contabilidad sanitaria que he tenido que padecer.

Lo que más me alegró fue saber (y lo puedo jurar sobre la Biblia si hace falta) que los médicos de familia están cada día más coaccionados, que no pueden más, que no dan abasto, que no hay manera de trabajar así.

Deben ser "económicamente eficientes".

No os paséis con las pruebas que la gente es muy maniosa e hipocondriaca.

¡Qué más da si David Marzal esputaba sangre y estaba verde como un kiwi!

Ahorrad, coño.

Por eso decidí no interponer denuncia. Mi médico de cabecera hizo lo que buenamente pudo en un sistema ahogado por los que saben tanto de cuentas.

Yo no sé de cuentas, pero si de cuentos.

Y lo de la eficiencia es un cuento de los buenos.

Por su eficiencia económica casi me muero. La única manera fiable y recognoscible de diagnosticar con absoluta seguridad una neumonía es la vía radiológica. Había síntomas, pero no había oportunidad de pruebas para confirmarlo.

Mala suerte, chaval, Hay peores que tú.

A mí la vida me ha cambiado porque ya no podré jamás respirar al 100 por 100.

A ellos la tabla de cuentas de la contabilidad les ha salido cojonuda.

Yo jamás podré bucear y tendré que pedir permiso laboral cada tres meses para realizarme la espirometría y radiografía de rigor.

Ellos seguirán en sus poltronas vendiendo que la Sanidad Pública no es "sostenible".

Yo jamás podré olvidar el sufrimiento que esto ha provocado en mis parientes cercanos.

Tampoco la angustia que vivieron mis amigos y amigas.

Ya acabo.

La próxima vez que os digan que hay que ahorrar en Sanidad les podéis contar esto. O lo de vuestro vecino, O lo de vuestro pariente. O lo vuestro mismamente.

Les va a dar exactamente igual.

¿Sabéis qué no les da igual? Que no les votemos.

Yo casi me muero, pero el Colegio Electoral me pilla cerca de casa.

Mi capacidad pulmonar se sitúa en el 70%.

Suficiente para llegar a la urna a pie. Aún me sobrará un 50% para volver a contarlo.

[Lo único bueno que me queda de todo esto es haber conocido a los profesionales más impresionantes. A todos y a todas les llevaré para siempre en el corazón.]


David Marzal

Profesor de Secundaria y Escritor.

10/05/2014

BLACK CARD

Reconozcamos la realidad: Somos unos pringados. Nos hemos pasado la vida defendiendo que el esfuerzo tiene recompensa en el país de los paquirrines. Hemos intentado convencernos a nosotros mismos de la capacidad de superación en la villa de las chabelitas. Y por encima de toda la frivolidad, del colorín y del vacío cerebral, pensábamos que estábamos a salvo por tener estudios y formación. Todo mentira. En España no eres nadie sin una black card.

La black card es como la varita de Harry Potter pero plana. Algunos dicen que cuando la metían en el cajero les daba billetes de 500 euros sin querer. Otros aseguran, incluso, que la black card era capaz de caminar sola hasta el punto de pago y rozarse eróticamente contra el datáfono. La mayoria asegura que eran capaces de coger una pluma Mont Blanc bañada en plata de ley y firmar los vouchers a placer. ¡Qué maravilla de tecnología!

Los poseedores y poseedoras de dichos ingenios fascinantes son los mismos que durante años, lustros y décadas nos han explicado que era bueno endeudarse, que mejor dos casas que una y que fíate de mí que soy el que entiende de esto. Trabajaban vestidos con los mejores tejidos, corbatita de seda chula y gemelito brillante a juego con zapato italiano. Nos salían por la tele, ese altar, con cara de buenos chicos. Olían a perfume caro y triunfo. Eran emprendedores, lumbreras, gente de carrera, sabios, empresarios y políticos de lo más granado. Maravillas de la ingeniería social democrática.

Y mira tú por donde un día nos despertamos y vemos que entre ellos y nosotros, pobre plebe, solo había una diferencia. Una pequeña, cuadrangular y negra diferencia llamada black card. Ellos tenían en sus carteras ese plástico que daba más placer que un tripi en Las Vegas. Nosotros, como mucho, una factura pendiente y un llaverito del supermercado. Es lo que tiene vivir en una democracia avanzada como la española; que a la que te descuidas te la pegan.

No sé si irán a la cárcel. No sé si esto, como tantas otras cosas, acabará en el cajón del olvido. Pero lo que sí que sé es que ya sabemos que al cantar lo de Mami qué será lo que tiene el negro en nuestras esclavas jornadas de 12 o más horas por sueldos de miseria, tendremos la respuesta. Una black card, hijos míos, una black card con línea de crédito en vuestros bolsillos.

David Marzal

Profesor y escritor

9/22/2014

LA MEZQUINDAD

El fin justifica los medios. Este debe ser el pensamiento que se ha impuesto en amplias zonas de España en los últimos años a tenor de las barbaridades que esputan algunos de nuestros políticos. Desde que descubrieron que meter caña a los catalanes, aunque fuese mintiendo y prostituyendo el intelecto, daba rédito electoral, están que lo tiran. Se lo pasan bomba arengando a las masas contra los 'nacionalismos'.

Pero, ¿qué son los nacionalismos en España? Pocos lo saben y muchos lo critican. Bajo mi punto de vista, que puede ser equivocado (o no), el nacionalismo en España no es nacionalismo, sino puro mecanismo de defensa. De hecho, pocos catalanes, gallegos o vascos piensan que la nación española sea inferior a su nación. No, no intenten determinar qué es una nación porque nadie lo sabe, pero todos lo sienten. Sino que, ante los excesos de un poder, se resisten a caer ejerciendo su contrapoder. En España no habría ningún problema nacional si desde el minuto uno de la tan cacareada Democracia del 79 se hubiera puesto pie en pared contra el subterráneo asco que a muchos les ha dado siempre la diferencia. 

Y no hablo de la diferencia como algo anecdótico, sino como algo medular, intrínseco y real que conforma las vidas de más del 40% del total de la población española. En lugar de eso, en lugar de parar el envite del prejuicio, España ha jugado a fomentarlo. Los vascos eran etarras, los catalanes hablaban raro y los gallegos flipaban con las meigas. Aquí ha habido para todos. ¡Qué recuerdos aquello de considerar aberración dar física en catalán! ¡Qué gracejo aznariano lo del catalán en la intimidad! ¡Qué simpatía la de Rosa Díez hablando pestes de los gallegos! ¡Qué monísima Pilar del Castillo negando la imposición lingüística e históricamente demostrada del castellano! ¡Qué maravilla de luz y color Joaquín Leguina abominando sin tener ni idea de lengua sobre la normalización lingüística! ¡Qué mágica la Trujillo despreciando la lengua catalana vía Tuiter! ¡Qué verbena cultural la censura a Victus, novela en español más importante de 2012, en la embajada de Utrech porque no se acoge al discurso oficial! 

Y tras todo ello pasa, y se dice, lo que ha expresado hoy Rosa Díez en un acto de ruindad apenas conocido. "Si no fuera porque en Euskadi nos mataban, lo de Cataluña es peor". Y se queda tan fresca. Y se quedan tan frescos. El nacionalismo es el mal y todo vale para derribarlo. Igual un día empiezan a pegarnos tiros en la nuca o a meternos bombas en los coches por ser nacionalistas fuera de la sacrosanta nación española por todos venerada. ¡Qué a gusto se ha debido quedar Rosa Díez enmerdando, como ya es costumbre el panorama!

Permítame que ante tamaña estupidez y maldad (términos que suelen ir unidos) le conteste. No, Rosa, lo de Cataluña no es peor. Lo de Catalunya no son mil asesinados a sangre fría con planificación y seguimiento previo. Lo del nacionalismo catalán no va de secuestrar gente y meterla en zulos fríos para que sufran el horror. Lo de pedir nuestro legítimo referendum no trata de hacer volar cuerpos de críos inocentes bajo bombas asesinas. La Llei de Consultes no promulga la extensión cruenta de la sangre y la barbarie terrorista de la que hizo gala esa banda abominable y fascista llamada ETA. No, Rosa, lo de los catalanes va de otra cosa.

Lo de los catalanes, señora Díez, va de quitarnos la caspa. Va de ser de una puñetera vez lo que siempre hemos sido y nunca nos han dejado ser en plenitud: Catalanes y catalanas. Y sí, señora Díez, soy catalán y mi nación es la catalana, hablo tres lenguas y no tengo empacho en adorar a las gentes de España que son de respetar. Pero es gracias a gente como usted, salvapatrias antinacionalista que profesa el más feroz nacionalismo español en un ejercicio de esquizofrenia poco antes visto, que me dan ganas, cada día más, de largarme. Afortunadamente, Catalunya ha elegido la vía democrática. Sí, esa que a usted no le da más que disgustos en Catalunya, porque cuando allí hablan las urnas no se come un colín. Y es la vía que va a prevalecer aunque su deseo de tragedia para justificar el ataque al nacionalismo esté tan presente.

Curése sus traumas, lávese el odio que supura, respete la diferencia. Y si se da asco por lo que ha tenido que decir hoy para atacar al nacionalismo y ganar votantes es que a lo mejor aún puede tener las luces de pedir perdón y dimitir. Relájese, señora Díez, le queda mucho de aquí noviembre y no deseamos que la úlcera se mezcle con su bilis y acabe enfermando. Catalunya avanza y tiene futuro, usted solo retrocede y no tiene más que mezquindad.

David Marzal

Profesor y escritor.

7/28/2014

LOW FESTIVAL 2014, 10 POINTS

El Low Festival 2014 terminó. Y no sabemos si empezar a contarlo desde el final o desde el principio. Desde el final por su cierre impecable. Desde el principio por su explosivo inicio. Tras tres días de jarana tenemos clara una cosa: El Low Festival ha crecido para mejorar a través de una proyección nacional e internacional realmente seria y comprometida.




Viernes, la noche que refrescó

El primer día del Low Festival prometía, pero no esperábamos que tanto. Nada más entrar al recinto, el Estadio Guillermo Amor y zonas colindantes, ya notamos cambios. Este ha sido mi tercer Low y desde los accesos, hasta la zona de taquillas pasando por la distribución de escenarios han cambiado. Budweiser, Ron Matusalem (a partir de ahora el Matu para los amigos), Wiko, Jägermeister, Sounds From Valencia...En fin, un gingantesco despliegue que nos dejó con la boca abierta. Sumemos a ello la maravillosa Zona VIP y la megamaravillosa zona VIP POOL (mi primer año allí y creo que es un trocito de cielo en la Tierra).



 Personalmente inicié el Low con The Hives. Sí, ese grupo sueco que nos dejó bastante en shock gracias a un cantante que estaba entre Mike Jagger, un humorista de la Paramount y un acróbata del Cirque du Soleil. Me agoté de verlo. Primera bofetada al tópico de los nórdicos son fríos. Potentes, inmensos, white and black eléctrico, entrega absoluta. The Hives ya lo dijo: Nunca hay silencio en un concierto de los Hives. Y todo explotó. Los riffs de guitarra, la batería y la voz de su cantante demostraron que el Low venía cargadito de tralla. 

 Tras los abrumadores The Hives llegó Vetusta Morla. No puedo ser objetivo con Vetusta Morla. Me apasionan y me dan vida. Los adoro. Me enloquecen. Me lo canto todo. Pero lo del viernes fue un paso más allá. No sé si fue porque Pucho se cortó el pelo o porque la relación de este grupazo con el Low viene de lejos (y ellos se encargan de recordarlo). El concierto fue emotivo, potente, desgarrador, apasionante. Pucho me hizo llorar. Sí, llorar como si fuera yo una quinceañera. Pero solo había que verle sudando, con su camisa azul celeste que transmutó a azul marino, respirando sobre el micro cada verso de La Deriva, Fuego, Copenhague, El Hombre del Saco, Maldita Dulzura, Tour de Francia o la impecable Otro Día en el Mundo.
 

Vetusta Morla supieron aportar progresión y potencia a través de un Pucho que se salía del pellejo cada vez que coreábamos. Y entonces el silencio y ese juego de voces y graves y altos...Y ese gesto dramático de histrión controlado...Dominio absoluto del escenario, imponente puesta en escena, dureza y rotundidad en un grupo que cada vez pisa con mayor rigor y efectividad el escenario.

Tras refrescarnos en la VIP POOL nos dirigimos al concierto de Sidonie. ¿Qué se puede decir de este grupo que no se haya dicho ya? Solo había que ver cómo sonó Fascinado para darse cuenta. Sierra y Canadá avanzan a pasos de gigante a través de la solera y el savoir faire de estos chicos que siempre son tan agradecidos y generosos.

Y ahora toca de nuevo hacer un breve paréntesis para hablar de Belako. Belako son cuatro chicos vascos (2 hombres y 2 mujeres) que van a dar mucho que hablar. Ya lo están haciendo, pero después de lo visto el viernes creedme si os digo que no tardarán en ocupar portadas de peso internacional. Sofisticados, oscuros, personalísimos, duros, extravagantes, casi desganados a la par que obsesivos. Belako es un viaje sensorial que te golpea, te agarra y te arrastra. Pueden ponerse popies con palmaditas o salvajes a la guitarra, pueden acariciar con la voz o demolerte con ella. La revelación de la noche. Y eso que solo vi una parte del concierto porque había que volver a la VIP POOL a cenar. Bendito sea el sushi de Nokori Alicante y Kabuki Madrid en la madrugada. 

Tras el apaño estomacal y aún con el atún al wasabi en la boca entramos en el final de We Are Standard. Y mira...Sí pero no. Sí porque los temas bien. No porque el cantante me saca de quicio. No sé. Igual es que tras la elegancia, sutileza, potencia y follada musical que nos había dado Belako, no podía con aquella actitud. Pero para ser justos hay que decir que apasionaron a muchos y se lo pasaron bomba. Oye, no todo nos puede gustar a todos. Y tras todo este zig zag...The Magician llega y me versiona I Follow Rivers de Lykke Li. Final de jornada enorme.

Sábado, la noche que se calentó

Sábado en el Low es sinónimo de cabeza de cartel. Este año tocaba Massive Attack. Estuve en el concierto, me gustó, lo disfruté. Pero me niego a escribir más de dos líneas sobre un grupo que dinamitó todo por su ego. No, queridos, Corizonas y Second no son menos que vosotros. Hacen MÚSICA en mayúsculas y merecen todo respeto. Si hay algo que nos ha enseñado la música en España es que los músicos se respetan de cara al público. Gracias por atrasar el concierto de Second porque los vi y estuvieron acojonantes. Petado el aforo, llenazo, diversión. Mal Massive Attack por el divismo. Quien ha hecho milagros en la música no necesita esos puteríos.  Luego vinieron Editors me gustaron pero no me emocionaron. Son guays, están buenos, cantan cojonudo, saben llevar al público...Pero meh...Todo muy centrado en su cantante, en su imagen, en su pose, en su sex-appeal. Me quedo sin duda con la sencillez y honestidad de Raül de los Refree, el grupo catalán que me ha conquistado por completo con una actuación soberbia en el escenario Wiko.


Y entonces llegó ELLA. A ver cómo lo explico sin parecer que soy un groupie. Se llama MO, es joven, pesa poco y reventó el escenario. Lo de MO no fue ni medio normal. El escenario Matusalem estalló. Ella y sus músicos sin camiseta, ella y su faldita corta color violeta, ella y su top negro, ella y sus Nike con calcetines blancos. MO no es una cantante, es una artista, un tornado, un terremoto y un tsunami. Hizo la croqueta en el escenario, vaciló lo habido y por haber, se tiró al público y bailó con ellos, se hizo hasta selfies, la mantearon entre el público como si fuera una estrella de rock...Y versionó  a las Spice Girls. MO forever, MO la revelación, MO como el gran concierto del sábado. Otra puntada a los que hablan de frío nórdico y van dos. 

Y tras la energética MO, llegaron los de El Columpio Asesino para presentarnos Ballenas muertas en San Sebastián. Duro, complejo y potentísimo. Así es el nuevo trabajo de Columpio tras sus Diamantes. Nos quedamos boquiabiertos porque hubo desde momentos muy techno hasta puro rock heavy metal...Pasando incluso por algunos momentos de lo más Standstill. El grupo ha crecido y ha ganado en simbolismo. No es apto para todos, pero eso es muy bueno. 


Domingo, la noche que ardió

El tercer día de un Low suele ser un poco contradictorio. Es la lucha entre el que pare esto que mis pies no me responden y el que siga que me lo paso genial. El día venía cargadito...Para abrir boca los Pony Bravo se despacharon un concierto a 33 grados que nos dejó patidifusos. Pese a la hora, unas demasiado tempranas 18:30, supieron dar al público lo que pedía. Hubo muchísima gente, ellos desprendieron simpatía, sonaron fabulosos y además conectaron. Bailamos hasta decir basta y fue divertidísimo. Porque aunque no os lo creáis en un festival no debe habitar solo lo experimental-raro sino lo jocoso y verbenero. Si ese concierto lo llegan a poner a las 2:00 del sábado se cae el Low de la fiesta.



Llegados a este punto ya empredimos la recta final. Y qué final señoras y señores. A las 9:00 llegaron los IZAL. Y solo puedo decir que IZAL se ha ganado un puesto de privilegio en este Low. IZAL va a volver porque hizo un concierto bestial. Fueron dinamita, nos hicieron sudar y gritar. Lo de este grupo fue digno de enmarcar. Innegable triunfo te gustase o no su estilo. De hecho, mi sueño es ver a IZAL feat Vetusta Moral feat Supersubmarina. Nos hicieron temblar. ¿IZAL es pop? ¿IZAL es rock? IZAL es IZAL y punto. El cantante desprendió un carisma y una potencia de voz que puso los pelos de punta. Los instrumentos sonaban per-fec-tos. El público coreó y bailó hasta la afonía. Pero si hay que quedarse con algo de ese concierto es sin duda una de sus mejores canciones: Asuntos delicados. Ese arrímate y de inicio y esa primera frase: De acuerdo. Sí. No tengo opción y escucharé los mismos ritmos una y otra vez hasta que salten por los aires mis oídos (sic) Así estamos aún...Oyéndoles en bucle de manera adictiva. 



Y tras la bomba atómica de IZAL llegaron Kaiser Chiefs. KC fueron apoteósicos. Cuando el cantante trepó el cartelón del Budweiser (yo temí por su vida cuando el hierro de enganche bajo su pie se dobló) y nos miró supimos que era el amo del concierto.  Education, Education, Education and War suenan de fábula. Ahora bien, la potencia de sonido de The Hives ahí queda para los restos. 

Pero no se vayan que aún hay más...Tras este apoteosis vinieron los Love of Lesbian. Lo de LOL es ya un clásico. Te pueden gustar o no, pero la fiesta que arman hace que se les siga sí o sí. Los conciertos de Love of Lesbian son para desparramar. Y desparramamos de lo lindo. Cuando Jordi vestido de buzo nadó sobre la marea humana nos quedamos ojipláticos. Lo del año pasado fue enorme, lo de este ha sido otra vez remarcable. Y ojo a las toses nerviosas cuando cantaban Mal español. Los newLowers quedaron alucinados. Nadie hablaba de otra cosa. Love of Lesbian ERAN el festival Y probablemente recuerden este como el mejor concierto de su vida. 

Para finalizar llegó la tercera puñalada al tópico de los nórdicos son fríos. The Royal Concept fueron la GRAN sorpresa del domingo. Dios mío qué regalazo de grupo. Su ritmo es endiablado, su espíritu parece el de Bowie rebozado en la purpurina de Abba y sus temas suenan puros y nuevos. Nos encantó y lo disfrutamos hasta el paroxismo. The Royal Concept podrían haber sido el cabeza de cartel. Así de claro.

En resumen, un año más Benidorm ha sido el epicentro de la felicidad para miles de personas. Hemos dejado los restos en el césped y nos hemos entregado a fondo. Ahora toca recordar, pensar, analizar y sobre todo seguir la trayectoria de los artistas. Yo por mi parte me quedo con estas tres jornadas compartidas con buenos amigos, con sorpresas y apariciones estelares y con ese punto random que me ha hecho pasar tan bien estas jornadas. El Low Festival ha venido para quedarse. Yo ya quiero más. ¿Y vosotros?


Nota adicional: Especial mención a los camareros, seguridad, chicas de los cargadores móviles, comerciantes de las paradas de ropa y merchan, puntos de atención, cocineros y chefs, limpiadoras, voluntarios, sanitarios, policías, bomberos...Joder, vosotros también sois el Low y lo habéis hecho funcionar de maravilla. GRACIAS.

David Marzal

Profesor y escritor.



 

7/23/2014

DEFENDERSE

 Lo decía El Periódico esta mañana: Vergüenza Mundial. El asalto de Israel a Gaza suma más de 600 palestinos muertos en 15 días mientras EEUU y Europa callan (sic). La situación del conflicto más cansino y sangriento de la Historia reciente es tremenda. No hay salida, dicen. No hay solución, repiten. Pero el hecho cierto es que sí que la hay. El día 14 de julio del presente 2014 en el Parlamento Británico se llevó a cabo un agrio pero certero debate. 

Ese día, el parlamentario británico Jack Straw dijo: The actions they are taking are completely out with the UN and any idea of a civilize nation. (Las acciones que están realizando los israelís están completamente fuera de Naciones Unidas y de la idea de nación civilizada)  El conservador Nicholas Soames apuntillaba: It's not a war by rockets from both sides...It's a war about ilegal settlements and stolen lands. (No es una guerra de cohetes por ambas partes...Es una guerra sobre asentamientos ilegales y tierras robadas). La columna vertebral de la justificación para la defensa de Israel ya no cuela, al menos en Reino Unido.

Cabe recordar que el Derecho Internacional ampara acciones bélicas que estén basadas en ataques. Esto es, defenderse es lícito. Pero, ¿se está defendiendo Israel del enemigo correcto? Y aquí aparece Hamas, al mando actualmente del Gobierno palestino. Evidentemente, decir Hamas es decir terrorismo. Ellos mismos se definen como yihadistas, nacionalistas e islamistas. Que sean nacionalistas o islamistas me parece hasta lógico. De hecho, Israel es nacionalista a tope y teocéntrica a más no poder. Pero fijémonos en el detalle: Yihadista. Traducido para quienes son amantes del matiz: El Islam a sangre y fuego, 11-S, 11-M, Boko Haram...Puro y duro integrismo. Pura y dura irracionalidad. 

Israel tiene derecho a defenderse, pero no tiene derecho a la impunidad. Hamas es un gran problema que podría llamarse de mil formas diferentes. De verdad, ¿alguien cree que acabando con Hamas se ha acabado con el yihadismo? Porque si creen que con el yihadismo se acaba a bombazos solo deben visitar Afganistán y darse un paseito.  El yihadismo se nutre de la figura del mártir, se alimenta del miedo al occidental, se vanagloria en su destrucción para conseguir sus objetivos. Es la forma más cruenta, aterradora y eficiente de crear terror. ¿Cómo luchas contra alguien al que no le importa morir?

Pues bien, los palestinos, el pueblo palestino civil, son rehenes de Hamás. Hamás les ha convertido en su moneda de cambio. Cosa que nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Se debe exterminar a los rehenes de los criminales? Israel debe opinar que sí. Llevan 600 civiles asesinados en 15 días de 'conflicto'. De ellos 126 son niños. De esos 126 hubo 4 asesinados en una playa que ya se ha convertido en la vergüenza del ser humano. Las piernas de un niño son demasiado cortas para escapar de la barbarie.

Israel se equivoca. Han llevado al extremo su aparato de propaganda y su ansia de dominio. Gaza no es un parque de atracciones, sino la mayor prisión al aire libre que existe. Gaza está rodeada por un muro de la vergüenza que ni los que tumbaron el de Berlín ni los que tumbaron el del ghetto de Varsovia están interesados en tumbar. Gaza no tiene acceso a agua potable. Gaza sufre hambruna permanente. Gaza necesita permiso de Israel para construir o reconstruir. Gaza recibe suministros con cuentagotas. Gaza está sitiada por militares y colonos israelíes. Gaza es cada vez más pequeña porque Israel avanza impasible. Gaza es la vergüenza y el horror de una civilización que excusa las atrocidades cometidas en nombre de la democracia. 

Hay que parar esto. Hay que decir alto y claro, gritarlo si es necesario, que Gaza es un enorme campo de concentración arrasado por bombas. Hay que decir alto y claro que la memoria de los seres humanos que han sufrido la mayor persecución, los judíos, no puede valer de argumento para justificar esta atrocidad. Hay que decir que Israel y Palestina no pueden ser un coladero que justifique el antisemitismo europeo, tan tradicional y arraigado. Hay que decir que el sionismo no es todo Israel y que Israel no es todo sionismo. Hay que decir que la derecha israelí radical está en coalición de Gobierno con Netanyahu. Hay que decir que esa derecha radical pedía matar a todas las madres palestinas porque parían serpientes. Hay que decir, también, que los criminales israelíes que quemaron vivo a un palestino de 16 años, tras haber fallado en su intento de hacerlo con un niño de 9, son ortodoxos sionistas de nueva generación. Hay que decir que nada puede justificar la yihad y el terror de los cohetes sobre la población israelí. Hay que decir que la comunidad internacional se ha puesto de perfil. Hay que decir que la ONU da vergüenza ajena. Hay que decir que se deben imponer sanciones económicas a Israel y tumbar el muro de la vergüenza. Hay que decir que el hecho de ser víctima del mayor genocidio cometido no te da carta blanca para cometer atrocidades. 

Y una vez hayamos dicho todo eso habrá que decir que defenderse es lícito. Lo que no es lícito es defenderse del enemigo equivocado: Una población civil paupérrima que ha sido recluida en un infierno. Basta ya, Israel. Basta ya, Hamas. Basta ya de ignominia.

David Marzal

Profesor y escritor.


7/22/2014

LAS MANOLO

El machismo es una ideología que no entiende de sexo. Está presente en hombres y mujeres de las más diversas edades y resulta tan obsceno en su representación que bien podría parecer broma. Pero no lo es en absoluto. No es broma que llevemos ya asesinadas cientos de mujeres, no es broma, tampoco, que se hayan mermado las ayudas a mujeres maltratadas. 

Ante este panorama solo cabe la resistencia y la militancia. La resistencia ante un ataque machista nauseabundo, la militancia con los feminismos como arma de la razón contra un patriarcado que estremece. Los y las machistas no lloran el asesinato de mujeres, lo aplauden. Los y las machistas no condenan la violencia contra las mujeres, la practican. Los y las machistas no apoyan a las mujeres heridas, las cuestionan. Los y las machistas no ayudan a denunciar, ponen en cuestión la denuncia.

En su mundo de demencia, los y las machistas disfrutan imaginando que eso de la 'teoría del género', que no saben ni qué es porque no han leído nada al respecto, es un negocio. Imaginan a las mujeres, como otrora hicieran los misóginos medievales, en contubernios lesbopower para anular  a los hombres. Creen que las maltratadas argüyen estrategias carroñeras contra hombres inocentes. El 'si le pega, algo habrá hecho' en versión moderna. Los y las machistas se disfrazan de liberales y llenan sus bocas de igualdad, también portan el disfraz de la izquierda y malnutren la idea de feminismo desde el postulado 'feminista pero lo justo'.

La sociedad, el individuo, los seres humanos, deben espabilar ante estas argucias del machismo dinosáurico y naftalínico. Ni un paso atrás ante las mujeres y hombres que abogan por culpabilizar a la víctima. El que determina la realidad del maltrato tras la víctima es el médico/a, el  o la policía y el juez o jueza tras el sufrimiento de la mujer atacada. Todo lo demás son melés de machismo y patriarcado.

A los hombres machistas ya sabemos detectarlos: Zafios, burdos, confundidores conscientes de machismo/feminismo, justicadores del pene erecto sobre la vagina a disposición del mismo, desnaturalizados entes que convierten el dolor en objeto de burla y el cuerpo en objeto de negocio. A las mujeres machistas, en cambio, aún no sabemos definirlas muy bien. Yo las llamo MANOLO, en mayúscula todo para gritarlo como si llevaran boina. O acabamos pronto con los machirulos y las MANOLO o se nos van a ir por la borda años de esfuerzo. A emponderarse y reivindicarse. Eso es lo que toca.

David Marzal

Profesor y escritor.