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Si pulsas en esta célula mi sangre textual circula

5/31/2012

MARIANO, LÁRGATE.

Estimado Mariano:

Permíteme antes que nada tutearte pues tú eres hombre del pueblo y un señor normal. Te escribo estas palabras para pedirte un favor: Que te largues. Ahora supongo que esto lo estará leyendo alguno de tus asesores, sí, esos contratados a dedo y que siempre son familiares putativos de algún conocido, esos. Pues bien, evidentemente, yo no te voté. No me da vergüenza admitirlo en público porque no creo que sea nada vergonzante demostrar mi inteligencia al no haberlo hecho. No te emociones a tratarme de rojillo peligroso que TAMPOCO voté al otro. Dicho lo cual, tengo toda la autoridad moral para enviarte a un lugar muy bonito y muy tranquilo: La mierda.

Y te voy a explicar por qué. Cuando tu llegaste lo hiciste diciendo que no pasaría nada en sanidad y educación, que ibas a respetar las pensiones, que la Ley de Dependencia se mantendría y que ibas a vencer  el paro. Pues bien, tu programa, ese que te hacen tus inteligentes asesores tras miles de bonitas reuniones para lucir carpetitas de cuero de 700 pavos la pieza, es una mierda. Por eso, te invito a que te vayas a él, lo leas, lo repases y compruebes que tu palabra vale cero.

Otra cosa que me gustaría pedirte es que dejes de tratarnos como si fuésemos gilipollas. Querido Mariano, somos muchos los que tenemos formación ("la generación más preparada de la Historia") y nos molesta especialmente que se nos trate como a idiotas. Te has cargado junto a la colaboración inestimable del anterior esperpento el futuro de nuestros hijos, has dilapidado la esperanza de los parados y has mentido a todo el país a velocidad de vértigo. No tienes excusas porque las excusas siempre son infructuosas. Y tampoco tienes valor, ni lo conoces.

Mariano, estás políticamente sentenciado porque nos has engañado y metido en un lio aún mayor por negar evidencias como la de Bankia y proteger a tus amigotes. Eres la vergüenza con barba, el esperpento valleinclanesco con tics de dictador, el ignorante sabelotodo que por empollar creyó saber y el prepotente que por mandar cree saber gobernar. 

Por todo esto Mariano te pido nos ahorres las vergüenza y el sonrojo de salir en las portadas de los periódicos todos los dias para que vean tu asquerosa y zafia gestión. Te ruego cojas tus maletas de piel de Loewe, tus trajes de diseño made in Spain y tus camisas de golf y te vayas a una isla lejana o al planeta Marte. También puedes invitar a otros ineptos y delincuentes. Sí, esos que imitas y amparas con bonitas leyes fiscales. Sí, Mariano, haz memoria, ¡leñe! Urdangarín, Camps, Fabra's, Cospedal and husband, Rato, Esperanzita la Fantástica, Feijoó, Valcárcel...Idos allí, hazme caso. Y cuando esteis en Marte quitaos la escafandra para sentir la misma sensación de ahogo que siente el pueblo. Y cuando os revienten los pulmones y sangreis como cerdos a lo mejor le dais pena a alguna nave alemana que pasaba por allí y os rescata. Para entonces, querido Mariano, nosotros ya habremos muerto de inanición y estaremos en escalada de suicidio como Grecia. 

Eternamente agradecido,

Un ciudadano que solo espera que te esfumes. 

5/17/2012

LA TRAMPA

Nuestro hermoso sistema del eufemismo constante se ha inventado una nueva palabra que pone los pelos de punta por naive y por perversa: Sostenibilidad. Yo que soy profesor de lenguas no doy crédito ante la naturaleza del concepto aplicado al contexto. Sostenibilidad significa que puede ser sostenido o soportado, que tiene la capacidad de ser sostenido. Pero como suele ocurrir en el tramposo uso del diccionario (¡Ay, la RAE!) se olvida de las aplicaciones contextuales. Actualmente sostenibilidad significa "No lo puedo pagar, nena" ( o nene)Oida pues la palabra nos entran los sudores frios y nos tiembla el labio superior (los que lo tengan a excepción de Aznar). Lo que nadie está interesado en explicar es que para que algo sea sostenido debe haber un sostén, sustentador o soporte que realice esa acción. Y nos acercamos entonces al uso de sostenido como mantenido y ya tenemos el nudo gordiano. Sostener es bien, mantener es mal que diría algún tuit gracioso. Porque en este sistema individualizado,asocializado y egoistamente construido no hay nada peor que mantener (¿O era sostener?) al vecino, al amigo o al señor que pasa. Eso no está de moda, resulta incluso incorrecto. ¿Cómo voy a pagar yo sacrosanto liberal la vida del de enfrente que ni conozco ni me interesa? Bastante tengo con lo mio. Si quiere que se lo pague él o ella. Y así hasta llegar a la perversión máxima que conlleva la destrucción moral del sistema: La educación es un negocio y no una inversión. Y como somos muy modernos, muy americanos, muy europeos y muy chiripitifláuticos pues adoptamos modelos externos de los cuales solo conocemos un capítulo de Sensación de vivir y alguna que otra película de Truffaut. Y pondré ejemplos concretos por si alguien no sabe quien era Truffaut. En su película Los 400 golpes el sistema pervierte a los alumnos porque les trata como piezas de un sistema de producción provocando la consiguiente frustración y violencia por parte de estos ( por cierto, aulas bien hacinaditas no sea que no socialicen). Lo de conocer Sensación de vivir lo doy por hecho y les recuerdo solo dos palabras aterradoras para cualquier mente: California Beach. Estudiantes modelazos en camiseta de tirantes que van a la uni porque (¡Oh, milagro!) tienen una fabulosa beca full equip. ¿Beca? No, no...espera que estoy hablando de EEUU. Crédito, eso sí...crédito. Pues eso: Que los estudiantes americanos (tanto buenos como malos) están más endeudados que una pobre prostituta explotada por las mafias. Volviendo al nudo gordiano entre ser un sostenido o un mantenido encontramos la solución: Paguen ustedes más tasas y quien no pueda se le ayudará. ¿Becas? No, espera...que esto es España en ruinas, debo haberme equivocado. ¡Créditos! Eso es, gran fórmula: Créditos, deuda, pagar a futuro, intereses, Botín repartiendo piruletas. Y en ese momento te paras a pensar y lo ves claro: Pagar como California para estudiar como en Los 400 golpes. Estimados ingenieros económicos del purulento sistema españistaní: Por favor, no nos tomen por gilipollas que les hemos pillado la trampa. Gracias. David Marzal Sellés Escritor, profesor.

4/26/2012

A LOS HIJOS/AS

Queridos hijos/as:

          Probablemente no tengais aún la capacidad suficiente para entender qué están haciendo con vuestro futuro. Para hacer posible esta comprensión os lo intentaré explicar en esta carta. Vereis, el mundo se compone básicamente de dos cosas: La gente que tiene voluntad de crecer y la gente que prefiere quedarse pequeñita. No hablo de lo físico, evidentemente, sino de lo mental. Las personas que desean crecer suelen ser personas sacrificadas, constantes y luchadoras. Las personas que prefieren quedarse pequeñas suelen ser conformistas, inmovilistas y bastante vagas. Si os preguntasen a qué grupo de los dos escoger seguro que elegís el primero. 

Pero eso, queridos hijos/as, es la teoría. El mundo se compone realmente de las personas que pueden crecer y las que no pueden hacerlo. Evidentemente, la inteligencia no se compra y si uno es muy muy tosco pues se dedicará a otras cosas que pueden ser (o no) igual de dignas que las que hagais vosotros habiendo estudiado. Lo que nunca os han explicado es por qué unos pueden y otros no. Pues vereis, el mundo funciona por una cosa llamada dinero. Ese dinero lo mueve todo y quien más tiene, aunque sea un inútil, acaba ganando la partida. Tener dinero no es ni bueno ni malo. Tampoco te hace mejor ni peor. Pero sí que permite llegar con más facilidad donde quieras ir. Entre esos lugares se encuentra la Universidad. 

La Universidad es el grado más alto de nuestra educación, o mejor dicho, el escalón más alto. En eso, he de decir, también os han mentido. La Universidad debería ser el escalón más alto pero se ha convertido en el escalón más complaciente. Se asombran algunos de cómo está la Universidad, de los ránquins de prestigio o de la lista tal y pascual. La explicación, queridos hijos, es muy simple: La Universidad no falla en si misma falla en su sistema de selección. Sí, eso que vosotros llamais Selectividad y que tanto os asusta. 

Si este país fuese un país serio (eso tampoco podeis entenderlo ahora) convertiría la Selectividad en lo que debe ser: Una barrera para que pasen los mejores. Pero como aquí nos gusta ser bienquedas y abrir el grifo de la amabilidad pues nos dedicamos a hacer que miles de alumnos pasen sin problemas. Claro que ahora me direis: Pero si yo quiero hacer medicina y me piden un 9'8 de nota. Cierto. Medicina. Ingeniería...¿y las 148 restantes? 

Tampoco os han explicado nunca que  si no podeis pagar vuestra matrícula sereis inmediatamente expulsados independientemente de vuestro talento o capacidades. Olvidaros de las becas que eso ya no existe. Tampoco os dijeron que estudiar no os garantiza un trabajo. Hay muchos de lo vuestro. España es afortunadamente un país lleno de inteligencias supremas que chorrea cultura y devoción por el arte y cuenta con gente hiperpreparada como todos sabemos. Vostros, hijos mios, lo teneis crudo porque hay muchos de lo vuestro.

Y, por último, creo que tampoco os explicaron nunca que hay un factor imprescindible para salir vivo de la Universidad: Que te toque un ministro/a en condiciones. Yo soy de la época universitaria en la que Aguirre dirigía los destinos de la Educación desde su privilegiada cosmovisión neoliberal. Aquellos maravillosos finales de los 90 donde nuestras facultades desprendían oro brillante y diamantes en los pupitres adornaban nuestros ojos al tiempo que Sénecas y Descartes luchaban por impartirnos clases. Sí, ¿no os acordais? Esa época que luego fue seguida de la maravillosa Pilar del Castillo con sus lecciones de Historia de España comme il faut y sus lecciones filológicas sobre los absolutismos monárquicos. Sí, aquella que fue seguida de un tal Gabilondo que adornaba muy bien las fotos pero no movía un dedo por cambiar nada. ¿Rajoy? ¡Ah sí, es verdad...también fue ministro de Educación!. Una gozada. Lo pasábamos bomba. 

Ahora, hijos mios, tras haber pasado el huracán Zapatero han llegado los buitres. Y vosotros sois su comida. Os van a sacar hasta los higadillos y los ojos al tiempo que os visten de gala y os hacen creer que sois gente súper cool y afortunada por poder estudiar. Cuando os digan lo afortunados que sois por poder estudiar, hacedme caso, desconfiad al máximo de esa persona. No sois afortunados por poder estudiar: Lo sois por saber aprender, querer aprender, ser gente que quiere crecer. La Universidad, hijos mios, está llena de inútiles, de vagos, de paseantes mortecinos, de gente ineficaz...pero también de gente alucinante y bien preparada, luchadora e innovadora. Sí, la Universidad, hijos mios, es como el mundo. Por eso en estos momentos está hecha una mierda. 

Solo os daré un consejo: No consintais que nadie os secuestre el derecho de poder estudiar. Os hablarán de fórmulas mágicas y de fórmulas imposibles pero al final lo que cuenta es que querais y también podais. Así, quizás algún dia, podais explicar a vuestros hijos que quizás estudiar no te garantiza un trabajo, a lo mejor ni la felicidad, pero te da sin duda la visión del mundo suficiente para reconocer cuando te está gobernando un gilipollas. 

David Marzal 

Licenciado, profesor, superviviente de los créditos universitarios y de tres planes de estudios.

P.D: Los gilipollas nunca quieren ser reconocidos y por eso harán lo imposible para evitar que tengais la capacidad de divisarlos.

4/11/2012

COBARDÍA

Ha llegado la hora de las respuestas. Mientras las entrañas del sistema quedan cada vez más al descubierto y el pus de la indecencia expande el hedor de la infección moral y ética allá por donde pasa la perplejidad va en aumento. Las situaciones pueden afrontarse de diversas maneras y no hay fórmulas mágicas ni recetas milagrosas. Pero lo que nunca debe haber en una decisión es cobardía. La cobardía es la respuesta de la incapacidad creada por el miedo. Tampoco es cuestión de ser un kamikaze y lanzarse a la locura pero cuando uno demuestra cobardía muestra sobre todo su debilidad. 

España es un país valiente, duro, nerviudo, resistente. Pero por desgracia en la época que nos ha tocado vivir nuestros líderes se pliegan a los dictados del terror económico con una facilidad pasmosa. El monstruo no tiene cara pero viste traje y corbata y goza comiendo con sus mandíbulas hediondas derechos y prioridades sociales. El monstruo es casi invisible y a la vez está tan presente que da pavor imaginarlo. Y no, no soy de los que piensan que el monstruo se llama capitalismo. El capitalismo, en contra de lo que muchos creen, no es ni bueno ni malo y existe desde que la Humanidad encontró formas organizativas en sociedad y pasó del trueque al comercio. O, ¿acaso se nos olvida que el capitalismo nace en la alta Edad Media? Sí, sorpréndanse o recurran a los libros de Historia. 

El monstruo se llama chantaje. Lo que España vive en la actualidad es un chantaje que juega con la fisicidad de una modena amenazada y la espiritualidad de una amenaza velada y contínua: la del default. Podemos ponerle los nombres que deseen pero el pánico que asola la sociedad es un entramado de espejos cóncavos y convexos movidos por especialistas en ilusionismo. El dinero es como la materia: Ni se crea ni se destruye solo se transforma. Y hay algunos que han descubierto que pueden transformar desgracia en dinero. 

Quizás si cito a Naomi Klein ya tendré encima a los que hablan de papanatismo de la izquierda. A lo mejor hay que citar a Stiglitz, Koo o Krugman. O a lo mejor tenemos que citar los pecados capitales y la envidia. E incluso podemos citar a Moliére u Oller y sus respectivas versiones sobre la avaricia. Pero por encima de juegos de cultura o argumentos basados en citas hay una cosa clara: La sensación de pérdida de rumbo es cada vez mayor. 

Mariano Rajoy, presidente legítimo y electo por mayoría absoluta, ha demostrado en el dia de hoy que su principal virtud es la cobardía. Eso quería el monstruo. Un líder cobarde que prefiere la salida de un garaje a la tribuna de un Parlamento. Un hombre con tintes ratonescos que se esconde bajo la madera de la desvergüenza mientras con sus dientes amarilleados por los puros socava lo que tanto ha costado crear. Ese es Mariano Rajoy y hoy se ha descubierto en todo su esplendor. 

La estrategia es clara: Huyamos del presidencialismo como hizo Zapatero porque si el presidente se quema nos barren. Zapatero con la piel aún abrasada debe estar en casa cantando ópera a voz en grito. Rajoy cree que esconderse y no dar la cara resuelve algo o le salva. Pero, ¿de verdad cree que huir tapa el problema? No, señor presidentito, no lo tapa. Usted tiene que dar muchas explicaciones y muy bien dadas. Y me dispongo a proponer la batería de preguntas que cualquier periodista en uso total de sus facultades debería hacer. Pero ya sabemos que el periodismo ha pasado a mejor vida:

¿Cree usted que el pueblo español es idiota? ¿Disfruta riéndose en la cara de la gente? ¿Su asesores saben hacer la o con un canuto? ¿Piensa que la gente no se da cuenta de su inoperancia? ¿Siente remordiemientos por los enfermos que van a morir y sufrir por sus recortes? ¿Siente pena por la generación de jóvenes que está tirando a la basura? ¿A qué sabe el coño de Angela Merkel? ¿Y el culo de Sarkozy? ¿Puede explicar usted por qué en Educación y Sanidad sí y en Iglesia y Monarquía no? ¿Por qué hay dinero para recapitalizar bancos y no para recapitalizar familias? ¿Ha leído usted a Kafka? ¿ Puede parar el chantaje? ¿Cree que va a llegar al verano? ¿Se piensa que no sabemos que es usted un títere? ¿Si Zapatero era lepra es usted cáncer? ¿La corrupción qué tal? ¿ Lo de amnistiar delincuentes es una nueva moda de la derecha o una rareza? ¿Piensa que la gente no va a inundar las calles? ¿Puede mirar a los ojos a la gente sin que se le revuelvan las tripas? ¿Tiene alma? ¿Vamos a tener que dilatar mucho más? ¿Tiene usted acciones en empresas farmacéuticas? 

Es la hora de las respuestas. Pero Rajoy es el símbolo de la hora H, que es la hora que precede a las explosiones, mudo, acobardado y desnortado. Había un "payaso" (sic prensa nacional). Ahora hay un mimo.

David Marzal

Escritor y Profesor

3/31/2012

ATENTADO NACIONAL

No me voy a nadar con tonterías. Hoy se ha cometido el mayor atentado nacional de la Historia de nuestra Democracia. Las medidas aprobadas por el PP son absolutamente anticonstitucionales y suponen una ofensa a la ética y la moral de cualquier persona bien nacida. Lo que pretende Mariano Rajoy y su séquito de esbirros no es ni más ni menos que lapidar el Estado del Bienestar a la vez que pone alfombra roja a corruptos, defraudadores, evasores fiscales y gentuza de mala calaña. Hoy ha demostrado mediante su intención de amnistiar fiscalmente a esa panda de depravados que son los defraudadores el bajo perfil político y la incompetencia más abosluta.

Por eso, exijo la actuación fulminante de la Justicia, la paralización inmediata de este Gobierno y la intervención internacional de acuerdo con las medidas de protección fiscal que constan en los tratados de la UE y los organismos internacionales. La Democracia española se ha visto vulnerada y atacada desde aquellos que deben ampararla y defenderla y por ende el fracaso político de este Gobierno rompe las bases mismas de nuestra Constitución. Un Gobierno que ampara medidas de protección a delincuentes, sean estos del tipo que sean, no es ni más ni menos un Gobierno que practica el terrorismo de Estado más deleznable.

Es responsabilidad del señor Rajoy presentar su dimisión fulminante pues ha roto con el principio último de protección y Gobierno de la ciudadanía. A continuación presento las motivaciones que preestablecen esta solicitud:

a) Más de 5500000 de parados: La crisis ha destrozado a las clases bajas, ha sumido a las medias en la miseria y ha destrozado a una generación entera. Por el incumplimiento flagrante de la obligación de proteger a la ciudadanía y habiendo impedido el cumplimiento de la Constitución en sus garantías de derecho al trabajo digno tanto este como el anterior Gobierno merecen un severo castigo.

b) Más de 500000 deshauciados: Se ha vulnerado en demasía el derecho a una vivienda digna. Se ha impedido por la via bancaria adquirir una vivienda y se ha especulado con un bien de primera necesidad creando una burbuja y endeudando a millones de españoles. Por este incumplimiento tanto este como el anterior Gobierno deben rendir cuentas ante la Justicia.

c) Desamparo de los enfermos: La negación de auxilio a personas enfermas o discapacitadas es delito. La lapidación de la Sanidad pública y la no presupuestación de la Ley de Dependecia merecen la repulsa más absoluta. Por este motivo este Gobierno desampara a los enfermos agravando su situación de debilidad y, por tanto, de manera inexcusable debe recurrirse al Constitucional. En caso contrario se estará cometiendo un genocidio controlado de los pobres.

d) Amparo de la corrupción y el delito fiscal: Tanto este como el anterior Gobierno han dinamitado flagrantemente el principio de igualdad y fiscalidad. Su incapacidad para atacar la corrupción y su simpatía hacia el fraude fiscal ha llevado a este Gobierno a aprobar una Amnistía Fiscal. De este modo, se abre la puerta a defraudadores y ladrones. Un Gobierno que permite que los ladrones y defraudadores ganen rompe con el principio básico de protección ciudadana. Por este motivo solicito la intervención económica de los organismos corespondientes y la inmediata paralización por emergencia nacional de esta medida. Sí España consiente esto habremos acabado con España.

Por lo expuesto aquí anteriormete y como ciudadano de este país, nacido y criado en él, y comprendiendo que mis derechos básicos han sido vulnerados propongo:

a) Dimisión fulminante del Ministro de Hacienda D.Cristobal Montoro.
b) Dimisión fulminante del Ministro Sr. De Guindos.
c) Retirada fulminante de la Amnistía Fiscal por inconstitucional.
d) Intervención inmediata de los organismos internacionales competentes para reestructurar el Estado Español en base a las medidas de amparo y protección de su ciudadanía y por ende, delego en el Rey su responsabilidad de anular en última instancia aquellas medidas que contravengan o pongan en peligro los principios de Soberanía Nacional y Protección en Igualdad de todos los ciudadanos nacionalizados españoles.
e) Gobierno de concentración y emergencia formado por todas las fuerzas políticas.

Hoy, el PP ha cometido un atentado nacional. El pueblo español no puede ni debe cosentir esto. 

David Marzal

Profesor y Escritor

3/28/2012

LA CARETA

¿Hasta cuando vamos a llevar puesta la careta? Esta es la pregunta que me he hecho hoy tras vivir tres hechos que han vuelto a confirmar lo evidente: Las aves de rapiña afilan sus picos. A las 9:30 de la mañana una persona cercana me ha contado lo siguiente: "Tengo a mi madre en el hospital. Ha dormido toda la noche en el pasillo. Tiene una grave infección de orina. Lo peor ha sido que ha pedido un pañal porque se orinaba encima y le han dicho que no habían. Hasta que no he llegado yo esta mañana no se lo han puesto. Ha tenido que estar toda la noche levantándose a orinar. Con 74 años que tiene mi madre...pobre" Impactado por ese testimonio he vuelto a casa tras venir de hacer unos encargos y he entrado en tuiter. 

Mis ojos no daban crédito: Dos hashtag se peleaban por el reino de la razón. #29fotoalesquirol y #29fotoalpiquete. El primero estaba lleno de excesos visibles que seguían la típica línea del mundo se acaba y si no vas a la huelga estás haciendo un flaco favor a la sociedad. El segundo en cambio era un ataque en toda regla al derecho de huelga. Yo, que de natural soy irreverente y curioso, quizás demasiado, he leído ese Time Line y me he encontrado con un tuit especialmente ofensivo: "IU y la PSOE son unos borrachos y unos drogadictos. Orgullo de ser española. Mañana yo trabajo" Mis dedos no lo han podido evitar y he escrito un tuit durísimo, salvaje, cruel y tremendo: "Ojalá te rompas las piernas y no puedas volver a bailar en tu vida. POR ESQUIROLA" Y más alegre que un ocho lo he enviado. La respuesta, claro, ha sido inmediata pero  no por parte de la atacada sinó por parte de gente de su TL. Tras más de dos horas de agria discusión he llegado a una conclusión: "La extrema derecha más feroz había tomado twitter y yo había caído en su burda trampa" Pero como los hilos del destino son liosos la cosa ha derivado en un ataque personal del que me he zafado de manera brillante (sí, no tengo abuela, murió en el 88). 

Por la tarde, una persona conocida me ha llamado para decirme que habían echado del trabajo a su hija. Curiosamente, embarazada. Como si de un efecto boomerang se tratase las palabras de Gallardón han reverberado en mi cabeza y he respondido: "Ahora ya es una mujer mujer. Puede estarle agradecida al PP". A sabiendas, claro, de que la susodicha despedida y la susodicha madre votaron eso. Ellas mismas lo confesaron con orgullo. 

Y llegada la noche lo último: "Espero que un coche de policía se lleve por delante a los piquetes" en plabras de un esperpento informativo de tal hijoputez que me niego a pronunciar su nombre. Y de nuevo como si Casandra hilara la vida he recordado mi tuit de la mañana. Mientras yo era atacado y con razón por un exceso al tal señor informador lo aplaudían a rabiar en el mismo TL antes mencionado.

Estos son los hechos que evidentemente no pretenden ser crónica periodística porque no lo soy pero si muestra honesta de lo que considero ha sido la realidad. Y tras toda esta cascada de despropósitos me encuentro que hay gente que pone en cuestión la huelga. Usando eso sí de manera sibilina a los convocantes de la misma como punching ball.

Si por mi fuera los sindicatos no cobrarían un duro. Se lo pagarían sus socios. Si por mi fuera los sindicatos no serían una parte más del poder sinó asociaciones cívicas con derecho a decidir en un Parlamento. Y si por mi fuera Toxo y Méndez deberían haber dejado el cargo tras lamer el culo, sí, brusco, pero real, al señor Zapatero.

Pero lo que no voy a consentir ni como ciudadano ni como persona es que me tomen el pelo. El derecho a huelga ha costado sangre, sudor, lágrimas y guerras. Se ha llevado por delante a varias generaciones y es el fruto del esfuerzo de decenas de generaciones que han luchado a brazo partido por hacer que los hijos vivieran mejor que los padres. La reforma laboral es un ataque a la línea de flotación del derecho laboral y supone una afrenta a todos los trabajadores. Es un insulto a la inteligencia que nos quieren colar pero no cuela.

Y por ese motivo yo que he trabajado en blanco, en negro, en público y en privado, de día y de noche, hasta 14 horas si ha hecho falta, por poco sueldo, mucho sueldo e incluso por ninguno me niego a admitir que los derechos de miles de trabajadores se vayan a la porra porque no sé muy bien qué sistema al que argüyen lo solicita. 

Somos el fruto de nuestras decisiones. Somos la fuerza de nuestras decisiones. Somos las víctimas de nuestra apatía. Somos el fruto de la indiferencia que debe acabarse de una puñetera vez. Y hasta aquí hemos llegado. La última bala de la recámara ha sido usado en nuestra contra. De nuevo los trabajadores vuelven a sufrir la burla. Y de mi como ciudadano no se burla nadie. 

Por cierto, ¿por qué tanta polémica por desear que alguien se parta las piernas? La susodicha era profesora de danza. Mientras voy rezando padrenuestros y haciendo acto de contricción sin esconderme otros usan radios y televisiones para permitir declaraciones de muerte. Yo almenos me quito la careta y doy la cara, otros no tienen cojones (u ovarios, que no quiere parecer un Gallardón de cuarta)

David Marzal 

Escritor, profesor y hoy más libre que ayer pero menos que mañana.

3/24/2012

EL ANHEDONISTA

El anhedonista no sabe pasárselo bien. Cuando la gente disfruta de las pequeñas cosas de la vida como hacer una fiesta improvisada o bailar el anhedonista tiene una postura imitativa. El anhedonista suele caminar por la vida con el gesto sonriente pero el corazón huero de ilusiones. Cuando el anhedonista se acerca a un hecho alegre lo convierte por definición en uno monótono. No suele poner evidencia su instisfacción y se mueve en la corrección más absoluta. El anhedonista es siempre un suicida en potencia.

La sociedad española lleva más de cuatro años en el más absoluto anhedonismo. Parece que disfruta pero de puertas para adentro vive en la frustración contínua. Estamos perdiendo la positividad de los pequeños hechos y hemos culpabilizado el placer hasta límites insospechados. Por esto debemos recuperar la ilusión. No serán los políticos que bastante tienen con serlo los que nos la devolverán.

Aquello que puede volvernos la ilusión es disfrutar de los pequeños momentos. ¿Cuántos abrazos nos perdemos al día? ¿Cuántas cosas no observamos con detenimiento? ¿Cuánta poesía olvidamos leer? ¿Cuánta belleza evadimos? Lo que necesitamos es volver a las pequeñas cosas y hacer de ellas cosas grandes. Les recomiendo vivir tranquilamente, gozar de los pequeños gestos, reir con las pequeñas cosas y emocionarse con todo lo que les emocione. Sentir es la mejor manera de vivir.

El anhedonista es incapaz de reconstruirse porque no reconoce su problema. Este país aún no ha reconocido el anhedonismo que padece. Quizás ya vaya siendo hora de decirlo en voz alta: Espabilen, el anhedonismo no es bueno. Disfruten. Y entre goce y goce si pueden luchen contra aquellos que nos repiten a diario que nuestro futuro no existe. Y hagan uso del humor negro: es sano.

David Marzal Sellés

Profesor y Escritor